Nuestros profesionales son el alma de la compañía y lo han demostrado una vez más durante la crisis del COVID-19. Desde el primer momento, nuestro objetivo ha sido mantener los servicios, tan esenciales para la comunidad y más en estos momentos, y lo hemos hecho. Queríamos hacer frente a una actividad que se multiplicaba en todos los puntos de España y lo hemos conseguido. Y todo, gracias a un equipo humano con una profesionalidad, compromiso y vocación innegable.

Como primera medida, garantizamos la seguridad y el cuidado de cada uno de nuestros trabajadores, extremando los protocolos de actuación y proporcionando equipos de protección para evitar el contagio entre nuestra plantilla. Los guantes, mascarillas y trajes protectores nos han permitido seguir trabajando y actuar con una reducción del riesgo a mínimos.

Al mismo tiempo, detectamos las áreas y tareas donde se concentraba más trabajo con el objetivo de reorientar la plantilla y nuestros esfuerzos y ofrecer unos servicios eficaces.

Entre otros, reforzamos la conducción de coches fúnebres y la atención telefónica a familiares, áreas donde la actividad había crecido intensamente. Así nos lo cuenta nuestra compañera Lluïsa Ramón, que más de 34 años de experiencia en el sector “no ha tenido ninguna duda” en dejar a un lado las tareas de protocolo para dedicarse, íntegramente, a la conducción y así, garantizar el servicio.

Todos los trabajadores, sin excepción alguna, hemos sumado fuerzas y seguiremos haciéndolo para que esto salga adelante. Algunos de nosotros nos hemos tenido que reinventar para cubrir departamentos y funciones que no eran las habituales, pero lo hemos hecho con absoluto respeto y profesionalidad.

No nos podíamos quedar en casa.